viernes, 16 de junio de 2017

FUEGO CINCEL, de Julián Fraile


Fuego cincel, de Julián Fraile.
15x11 cms,76 pags, 5 € (envío incluido).
Compra de la versión digital (pdf para lector-e) en
https://librosreflector.bandcamp.com/album/fuego-cincel
Pedidos: reflectorlibros ( en ) gmail -punto- com 



La poesía de Julián Fraile no deja indiferente. A fuego penetra en la piel desde la primera lectura a la última. Si bien, a medida que uno se familiariza con ella, va encontrando matices que le hacen apreciar cada vez más la suma del poemario. Así pues, digamos que es una poesía que viaja de lo unitario al conjunto. 

La dualidad entre luz y sombra, razón e ignorancia, es el tema principal de un libro que nos sitúa continuamente dentro y fuera de la Caverna.
Un propósito claro, buscar en la luz el sentido de una vida que, cada vez más, nos es ajena. Dudar de la opinión heredada. Huir de la ceguera para enfrentarse cara a cara a la sombra y para no olvidar que seguimos caminando. Y es que la existencia también tiene su peso en este “Fuego cincel”. Llama la atención desde dónde se mira. El poeta resalta nuestro papel como animales caminantes, poniendo el énfasis en la responsabilidad que debemos adquirir, para con nosotros y con el mundo, de buscar esa luz, ese fuego que nos guíe y nos alimente. Ya no queda nada por perder y sí mucho por vivir.
Atraviesa también el poemario por momentos de denuncia sin paños calientes. El autor le da voz a seres que a menudo pasan desapercibidos, empezando por aquellos que nos habitan y que también sufren la censura de una sociedad decadente. Los que tienen paz, los traicionados, los del montón, los ajenos, los invisibles, los bien pensantes… Pequeños cuerpos enfermos en un mundo trastero.
Con un estilo definido, Julián Fraile alcanza su voz sin detenerse en jardines artificiales, dejando el poema en manos de todo aquel que se atreva a iniciar este viaje a través del fuego. Lo decía Lewis Carroll: “Puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente”.
Por las calles arden los sueños, abrasados por el fuego cincel. También arden los versos, también arde este libro que es en esencia llama, luz o faro que ilumina. Curiosa ironía la de hallar en su interior que la verdad está en el exterior. Pero al final es así, si se mira se ve, no es tan difícil.
Quizá por ello, por lo obvio del argumento, porque está plasmado de manera directa, sin flores innecesarias, es por lo que funciona todo este engranaje, por lo que la llama se mantiene viva en todo momento.
El camino que nos conduce fuera de la Caverna está sembrado de sabiduría. Y qué sería de ésta sin la naturaleza. El elemento natural está presente en cada rincón, y en su viaje el poeta nos conduce entre ríos y castaños, otoños y cumbres, a través de cauces de tierra, de senderos con voz propia, de sábanas de hierba. Y es que si no hay senda, ¿por dónde transcurre el viaje?
Lorca escribió: “Yo muchas veces me he perdido para buscar la quemadura que mantiene despierta las cosas”. 
Bendito el incendio que llega de manos del poeta, bendita la quemadura que deja detrás de los ojos este Fuego cincel.



José María Nievas Ruiz

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Julián Fraile se presenta:

Nací un 12 de mayo de 1955. Desde entonces no oculto mi edad, todos la saben. Hice la comunión el mismo día de mi cumpleaños, no sé si esto influyó, pero con el tiempo me hice apóstata. La primera vez que boté (con b), fue un balón. Fui jugador de balonmano. Las urnas, en este país, aún eran animales mitológicos. Mi primer amor sabía de sexo mucho más que yo. Con mi primer sueldo me tomé una cerveza. Con el segundo me tomé unas cuantas. Mi primer viaje fue a 5.000 kms. El de ayer al bar de la esquina, con un libro de Bukowski en la mano. Mitad jubilado, mitad trabajando. Disfrutando entre lo bueno y lo malo, y siempre viviendo.

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Un hombre 

Un hombre de niño 
juega en la lluvia, busca tocar las estrellas, quiere unas alas.

Un hombre joven 
busca su luz, el fuego de una mirada, construye su espacio.

Un hombre adulto 
consigue el nivel, comparte su alcoba, es un modelo social en la ciudad de los necios.

Un hombre maduro
ve vaciarse su cama; apagada la tarde, siente el hueco de un rostro.

Un hombre envejece 
despierta solo en la aurora, nota sus manos vacías, solo puede esperar… 
un invierno perpetuo.

Luchas

Conflictos que amenazan el regalo de los dioses.
Himnos de tiranía y confusión, convocan temblores de nuevas cicatrices.
Zona cotidiana, avance y retraso, quimera que muestra los juegos del destino.
Sin renuncia, resistiendo hasta los dientes, otras fuerzas esparcen los escollos.
Se abren puertas, al límite, terminan las batallas; descanso y a lamerse las heridas. 
Triunfo del consuelo y la mesura, entre fantasmas asaltantes un germen recupera su rincón.


lunes, 27 de marzo de 2017

VERSOS DE FOGUEO, de Josef Antoni

Versos de fogueo,
de Josef Antoni

15x11 cms,
140 pags, 6,5 € (envío incluido).
Compra de la versión digital (pdf para lector-e) en
https://librosreflector.bandcamp.com/album/versos-de-fogueo
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Versos de fogueo es el segundo libro del poeta Josef Antoni. En él se siguen recogiendo las constantes de su primera obra editada en papel, En voz alta: compromiso y justicia social, crisis, desahucios, resistencias, frustraciones y rabias, resolución a cambiar las cosas... Poesía de barrio doliente pero consciente y activa, implicada y con los pies firmemente clavados en la tierra. La lucha es la poesía, y la poesía es la lucha.

Josef Antoni se presenta:

Soy José Antonio García (mayo del 70), obrero del metal, aficionado a la poesía, resido en Madrid (donde nací), en concreto en Villaverde.
Concibo la poesía, como escribió Celaya, "como un arma cargada de futuro con que te apunto al pecho".




LOS INVISIBLES DE VILLAVERDE

Estoy en el ángulo muerto;
es el sitio perfecto:
nadie me ve.
Estoy en ninguna parte,
bordeando el desastre,
lo mismo que ayer.
No ven y no quieren que veamos.

No quieren que veamos
en las plazas del barrio
a Mohamed, Hasan y Hussein
que hablan de sueños rotos
con nostalgia de su tierra
y de jornadas interminables de trabajo
por diez euros.
Ni quieren que veamos
en el polígono industrial
a Alexandra, Bianca y Corina
que venden su carne adolescente
a un módico precio
y se alejan de sus fantasías de princesa.
No quieren que veamos
entre los escombros de un solar vacío
como malviven Ángela y Tomás
con dos niños pequeños
sin entender muy bien porqué
no pudieron pagarse su hipoteca.
Ni quieren que veamos
cómo María y Raúl
a pesar de haber pisos vacíos
se han visto obligados
a ocupar una vivienda
y a vivir siempre con temor
a la espera de que les desalojen por la fuerza.
Ni quieren que veamos
en el parque de mi barrio
a Cristina, Carla y Javier
que consumen desencanto, fracaso escolar,
e ideas de emigrar al extranjero.
Ni quieren que veamos
en los bares de Villaverde
como Luis, Álvaro y Manuel
dejaron de buscar hace tiempo
ofertas de trabajo
y ahora beben hasta ahogarse
en su propia derrota
para no sentir vergüenza.
No quieren que veamos, pero vemos
porque no somos mudos, ni sordos, ni ciegos.

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jueves, 2 de marzo de 2017

VENID A VER LA SANGRE DE MI MEMORIA HERIDA, de Silvia Delgado.

Venid a ver la sangre de mi memoria herida,
de Silvia Delgado.

15x11 cms 
68 pags, 5 € (envío incluido)

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Descarga digital (1€) en pdf: https://librosreflector.bandcamp.com/album/desierto



Hay un dolor antiguo, invisible, obstinado, que se derrama torrencial sobre lo cotidiano.

Encontrar el origen de este dolor, llegar hasta su corazón, recordar que hubo quienes fueron capaces de matar sin inmutarse y fueron capaces de justificar la carnicería que hicieron en nombre de dios y de la patria, es urgente.

Recordar que mientras muchos huían otros se quedaban para el expolio y las matanzas, es urgente.
Recordar que, ávidos de gracia, disparaban a quemarropa y después se persignaban, es urgente.
Recordar que por nuestras venas corre sangre mitad heroica, mitad asesina; mitad delatora, mitad víctima, es señalar el lugar de la herida que tanto duele.
Aunque nos desgarremos, las medidas paliativas no son suficientes.
Debemos reconstruir la historia de muchas de las personas que hemos conocido, merecen que la contemos para no olvidarla y explicar que este olvido es un crimen añadido y el origen del dolor que impregna cada uno de nuestros actos.

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Cuando era una niña, en el pequeño pueblo donde vivían mis abuelos, conocí la leyenda de un hombre llamado “el Cariñoso”, decían de él que era un bandolero, un cuatrero amable al que se encontraban con frecuencia en los bosques o en las aldeas.
Con el tiempo supe que “el Cariñoso” no era un delincuente, sino un guerrillero, un maqui. 
Conocí también la historia de Manuela, mujer menuda y esquiva, a la que habían rapado el pelo y obligado a caminar por las calles del pueblo cagada, entre escupitajos y pellizcos.
Conocí a Luis, a quien secuestraron a sus dos hijos y murió sin encontrarlos.
Conocí a María, que huyó al exilio y cuando regresó se encontró un país que claudicó y abrazó las mismas razones que la habían perseguido.
Conocí a Perico, cura obrero que fue encarcelado en la cárcel de Zamora, una cárcel exclusiva para sacerdotes contrarios a la dictadura.
Conocí a Iñaki, preso que trabajó forzadamente en la construcción de carreteras.
Conocía a Urbe, niña evacuada a la URSS.
He conocido un largo etcétera de seres humanos a los que de una forma u otra les partieron en dos la vida.
Reescribir sus historias, la de cientos de “Cariñosos”, de Iñakis, de Manuelas, decir su verdad completa es tarea de todos.
También de las poetas.
Por todos ellos he escrito estos poemas.
Van por ellos mis versos. Por su coraje insobornable. Por su decencia.

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Silvia Delgado se presenta:

Cuando me preguntan cómo llegué a la poesía mi respuesta es: rota y a los 28 años.
A esa edad se produjo un quiebre en mi vida, algo así como una tormenta interior que me sacudió dejándome en ruinas.
En aquel año o en los meses siguientes descubrí que el cordón umbilical que me unía a la vida era la palabra y a través de ella, atravesada por ella, encontré la poesía y me quedé a su lado.
Hora tras hora, semana tras semana, leía voraz y gratuitamente.
En aquellos dos años que me costó encontrar a Silvia entre los escombros, nació un poemario que titulé “Y que hablen en mis palabras todas ellas”. 
Y con aquel poemario, sin madurar y sin publicar marché a México, al encuentro de mujeres poetas del País de las Nubes de Oaxaca. Nunca pensé que permitirían a una poeta como yo, (que recién empezaba), compartir con poetas del mundo versos tibios de una mujer de la que nada se sabía.
Sucedió que mis poemas llegaban a la gente, a los jóvenes en las universidades, a los empobrecidos en las plazas. Me sentí unida a todos los que en medio de aquel silencio reverencial se rompían al terminar.
Regresé a casa con el convencimiento de que ese era mi lugar en el mundo. Había nacido dos veces. El último parto de mí misma, sin lugar a dudas, era el de poeta.
Seguí escribiendo, día a día, arrancando horas del sueño y del cansancio, evadiéndome en los trabajos en los que mientras limpiaba casas o cuidaba enfermos o servía cervezas en los bares yo pensaba en los versos que escribiría o en los poetas que iba conociendo.
A los meses de aquel encuentro en Oaxaca, volví a México, esta vez a Ciudad Juárez. Después fui a Argentina, después a Cuba, países que abrazaban mi poesía, personas que se interesaban por mi escritura, por mis libros, por mi manera de interpretar el mundo o la realidad o la palabra.
No dejaba de escribir, había autoeditado un libro, había escrito otro de canciones de cuna, otro de elegías, gané un premio con otro poemario, publicaron otro a mi regreso de Palestina y autoedité “Los partos de la bestia”.
Cuando vuelvo atrás y recuerdo tantos ojos, tantos pueblos, entonces los silencios que me rodean, se vuelven necios.
Creo que debo continuar escribiendo, no sólo estos poemas que se caen de mis manos desde que vine de Andalucía, también otros, hasta el fin de mis días.
Como decía al principio llegué a la poesía tarde, sin andamiajes académicos. Le doy las gracias por acercarme a la muerte y a la risa y por permitirme saber que la ternura es posible.
Me regaló la voz y me puso a andar en este difícil camino de ser libre.

http://silviadelgadofuentes.blogspot.com.es/

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EL POEMA DEL SIGLO XX


España es el segundo país del mundo en número de desapariciones después de Camboya, con 114.226 hombres y mujeres que permanecen en fosas comunes, algunas con más de mil personas dentro, sin haber sido identificados y enterrados dignamente por sus familias.


Reventados con odio experto de verdugos y de sotanas: poco muertos.
Acribillados palmo a palmo por fusiles en jauría: poco muertos.
Masacrados sin azar en páramos ávidos de empacho y sementera: poco muerto

Poco muertos porque no pudieron llorar
los que presagiaron su destino
de pólvora y mortajas solitarias.
Porque no se muere del todo
cuando la memoria es un absurdo congelado,
cuando el tiempo espolvorea silencio 
sobre las heridas letales de cuerpos abandonados
que una vez tuvieron familia.
Poco muertos porque los gritos
aún hoy parten en dos los pueblos
que mal mueren por los hijos de los hijos.

Porque es cierto, grita el olvido.
Gritan todas las cruces y las balas
que reventaron tantas vidas.
Porque no se puede pasar página,
porque el ayer rubrica con sangre los mañanas
y defeca mansamente sobre las dignidades pulcras
de los sepultados a patadas.

Poco muertos,
medio muertos,
muertos de felonía.
Poco muertos: muertos sin justicia.

jueves, 29 de diciembre de 2016

DESIERTO, de Duna Haller

Desierto,
de Duna Haller.

15x11 cms 
96 pags, 6 € (envío incluido) 


"Desierto 
fue un fanzine autoeditado que empecé a escribir en 2010 y acabé a finales de 2015, poco antes de decidir salir del armario como trans, es decir, de hacer público que mi género no coincide con el que me asignaron al nacer. Aunque no lo sabía todo el tiempo que escribí el poemario, el tema central del poemario era la exploración y descubrimiento de mi género a partir de la incógnita ("sé que no soy un chico, ¿y ahora qué?”). Los textos están editados en orden de escritura, de manera que es una suerte de diario de lo que supuso este proceso de autoconocimiento. Avisar para su lectura de que remiten a vivencias de procesos de disociación, disforia, abuso emocional, bulling y trastornos alimenticios, entre otras experiencias difíciles y/o traumáticas.


La primera (50 ejemplares) y la segunda edición (30 ejemplares) del fanzine venían como un mapa sin pistas, y en esta tercera, en libro por Reflector Libros, añado dos pistas: esta pequeña introducción con agradecimientos, y un epílogo, un poema que escribí cuando Desierto ya era un fanzine y me llegaban impresiones sobre lo que este libro ha significado para otras personas".


Duna Haller
 se presenta:

Me llamo Duna Torres Martín. Escribo mi poesía bajo el heterónimo Davidia Martín Saornil. Soy trans. Soy feminista. No como ni uso animales.Además de este libro (y su fanzine asociado), hasta ahora he publicado  “Papilas analógicas. Paisaxe sur text” con Ana Cibeira y Elia Maqueda (Diminutos Salvamentos, 2014).Mis proyectos artísticos y de activismo pueden encontrarse aquí:
Música: dunahaller.bandcamp.com   
Llevo la distribuidora Ambidiestra  y pertenezco a Aplasta tus Gafas de Pasta.Mis textos tienen una licencia Creative Commons Atribución. Es decir, se puede copiar, redistribuir, imprimir, usar para otras obras... De manera completamente libre, con tal y me cites en algún ladito.

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EL POEMA DEL SIGLO XX


Mi abuela me decía:
“Si quieres que te quieran, primero te tienes que querer tú mismo,
la vida te tirará piedras y debes responderle con granadas.
No hay una buena forma de vivir pero todas las formas de morir son buenas.

Habrá mucha gente que te acuse de ser diferente,
en especial en las cosas en las que eres como todos los demás,
ignórales y mira siempre hacia delante,
no dejes de darte cuenta de que la próxima hostia te la puede dar
hasta tu propia abuela
y,
por encima de todas las cosas,
sé tú mismo.”
Lo que sea que signifique toda esa mierda.


Es mentira, mi abuela
No me dijo nada de eso.
Apenas me dijo:
“Tu madre me robó a tu padre,
esta noche me voy a cobrar el hurto

y voy a embargaros la casa.”

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Descarga digital (1€) en pdf, doc y epub: https://librosreflector.bandcamp.com/album/desierto
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viernes, 19 de agosto de 2016

Calendarios

Calendarios,
de David San Martín.

15x11 cms 
150 pags, 6,5 € (envío incluido) 

Calendarios es una colección de poemarios escritos en diversos momentos entre 1998 y 2011. Unos más largos, otros más breves, casi siempre asociados a épocas de hiperactividad bioquímica y largos ratos pasados en el transporte público, en esperas callejeras.
No entran dentro de esta compilación un par de ellos que sí vieron la luz en imprenta (La calma) o en fotocopia (De mudanza) y se movieron en los subterráneos de la distribución alternativa entre el 99 y el 2002.

David San Martín escribe, compone, diseña, maqueta, graba, edita y distribuye (con conciencia de hacerlo y de por qué hacerlo) artefactos culturales desde 1991, en solitario, en bandas, en editoriales, en colectivos, en sindicatos, en sellos de música.
No lo hace especialmente bien.

Es una de esas personas que sabe que no cotizará lo suficiente para cobrar una pensión porque bajo un sistema capitalista es imprescindible un ejército de reserva de parad@s.



Descarga digital (1€) en pdf, doc y epub: https://librosreflector.bandcamp.com/album/calendarios
Pedidos: 
 reflectorlibros ( en ) gmail -punto- com 
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Ciclo de estío

Lejos de las autopistas
hay charcas negras que ocultan tumbas
para el invierno.
El otoño nace difunto y a veces.
En ocasiones se filtra entre nubes.

El verano prefiere hacer collares,
ensartar frutos del bosque,
piñas viejas de abeto,
bellotas ya visitadas.

El verano estuvo aquí.
Alguien ha entrado en el fango
armado con sandalias,
los niños ríen
empuñando helados imposibles de fruta lejana.

El verano llegó hasta esta ventana
frente a tu apartamento;
escogió el fregadero donde ella lavaba
un par de vasos (acrópolis de la noche) 
y se sumió en las cañerías.
Un escarabajo cartografió su huída. 
El trazado de su ruta ha venido 
a decorar, con su aroma de pino irresponsable,
estas paredes de madera pintada
que te separan de cien montes, mariposas,
tarros de miel.






viernes, 12 de agosto de 2016

La lectura es un proceso de envejecimiento


La lectura es un proceso de envejecimiento
de Dani Jiménez. 

15x11 cms 
92 pags, 5,5 € (envío incluido) 

Dani Jiménez es miembro de la banda Picore [Zaragoza/Brighton], junto a Cristian Barros, Thomas House, Pablo Jiménez y David García. 
picore-picore.bandcamp.com 

Desde 2003, buena parte de lo que escribe acaba formando parte de las canciones de Picore por obra, gracia e ingenio de sus pacientes compañeros. 

Este libro contiene algunos de esos escritos. 



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CÓMO ESTÁN USTEDES 

si es el filtro del humor 
lo que nos salva, 
ese silencio quiere ser 
alegría. 
anticipad la destrucción de las trampas. 
tu sombra me descansa. 
alguien informa: “vamos a morir todos”, 
alguien pregunta: “¿cómo están ustedes?” 
se ríen en tu cara. 
no lo verás fuera de aquí. 
sí, es el filtro del humor 
lo que nos salva, 
con él he aprendido a amar la poesía. 
no lo verás fuera de aquí. 








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Compra digital y descarga(pdf, epub, doc): https://librosreflector.bandcamp.com

martes, 26 de julio de 2016

Hacer que el ruido sea maravilloso de nuevo


Hacer que el ruido sea maravilloso de nuevo,
de Pablo Fernández.


15x11 cms
114 pags, 6 € (envío incluido)  



Punk, desgarros emocionales,escenas subterráneas, edición independiente, el cuerpo como problema,  el odio a la oligarquía, aventuras nocturnas, giras por Europa, lo libertario, el ayer que nos formó y el lugar donde morir... son solo algunos temas por los que pasean estos poemas.

Más conservador en la forma de lo que se pudiera esperar (Fernández ama la rima), unas veces extenso y algo barroco (como sus riffs de guitarra en Enoch Ardon
), otras crudo y directo (como su trabajo vocal en Ciudad del Cabo), y en ocasiones sobrio pero apasionado (como como su labor al frente de Existencia Rcs). Este librito cuadra un aspecto más de la actividad poliédrica de su autor y se suma a la lista de expresiones artísticas de su personalidad, nacida, crecida y formada en la costa atlántica.

Pedidos: reflectorlibros ( en ) gmail -punto- com
Compra digital y descarga(pdf, epub, rtf):  https://librosreflector.bandcamp.com/album/hacer-que-el-ruido-sea-maravilloso-de-nuevo

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Tour de Europe




Seiscientos kilómetros de trayecto
para jornadas intensivas de diez horas
u otros de más de mil doscientos,
como un trayecto París-Barcelona,
esas solían ser las distancias por norma
y cero euros nuestros emolumentos.

La familia desestructurada,
hijas e hijos de otras madres,
hijos e hijas de otros padres,
inicia el viaje emocionada.

A la hora de emprender el viaje
con sacos de dormir pertrechada,
y con crema de cacahuete, con pasta
y bocadillos de rúcula y aguacate,
pobremente aprovisionada
para sofocar el futuro hambre.

La familia desestructurada,
hijas e hijos de otras madres,
hijos e hijas de otros padres,
continúa el viaje emocionada.

Siempre agotados, echando el resto,
tocando en okupas o centros sociales,
tocando para amigos o forasteros,
rompiendo sin querer los instrumentos,
discutiendo y riendo a raudales
por la pasión inherente a hacer esto.

La familia desestructurada,
hijas e hijos de otras madres,
hijos e hijas de otros padres,
llegan tarde como es usanza.

Sucia dejábamos la furgoneta nacarada,
a veces algo más por extraños accidentes,
cemento, agujeros, otros coches, salientes,
enfados puntuales que pronto pasaban,
porque al final sentíamos realmente
que eran unas vacaciones disfrutadas.

La familia desestructurada,
hijas e hijos de otras madres,
hijos e hijas de otros padres,
siempre viajando con la calma.

Desgastando viejas casetes nuestras,
viajando sin mapas ni GPS, a ciegas,
leyendo libros, pensamientos laterales,
discutiendo por absolutas imbecilidades.
Siempre a tope vaqueros de la carretera,
para un caos de quince minutos bestiales.

La familia desestructurada,
hijas e hijos de otras madres,
hijos e hijas de otros padres,
regresan a casa de madrugada.